
En un año se pueden vivir dos vidas
En un año se ganan cien contiendas
y sin embargo se pierde
la batalla más querida
En un año, uno asume
la responsabilidad de quedarse solo
ante la adversidad del destino
pero puede seguir cobijando
su austeridad
bajo la caricia pasajera de mil noches en vela
En un año, se sueña,
se pierde, se gana
En un año, se sufre,
se ama y se ansía la calma
En un año los suspiros se convierten
en cristales rotos
que jamás podrán ser recompuestos
pero la vida, como decían los sabios, sigue
bajo la caricia pasajera de mil noches en vela
En un año, se sueña,
se pierde, se gana
En un año, se sufre,
se ama y se ansía la calma
En un año los suspiros se convierten
en cristales rotos
que jamás podrán ser recompuestos
pero la vida, como decían los sabios, sigue
duela lo que duela
En un año se ama de maneras
muy distintas y diferentes
uno se convierte a la religión
de aquellos poetas más tristes
y siempre se guarda en la manga
el as de corazones, para seguir, dios mediante, amando
de la única forma que de pequeño le enseñaron
En un año el tranvía pasa de largo
el tren se detiene en la estación más triste
para dejar atrás la vida
y sin embargo la locomotora
cuando se pone en marcha, lo hace
aspirando a la felicidad inaudita de resignarse
En un año se crece,
uno en niño se convierte,
dos ojos casi negros, avellanados y relucientes
indican el sendero de la nueva esperanza,
aquella que sueña con las estrellas y la luna
mientras mi melancolía se columpia
En un año se ama de maneras
muy distintas y diferentes
uno se convierte a la religión
de aquellos poetas más tristes
y siempre se guarda en la manga
el as de corazones, para seguir, dios mediante, amando
de la única forma que de pequeño le enseñaron
En un año el tranvía pasa de largo
el tren se detiene en la estación más triste
para dejar atrás la vida
y sin embargo la locomotora
cuando se pone en marcha, lo hace
aspirando a la felicidad inaudita de resignarse
En un año se crece,
uno en niño se convierte,
dos ojos casi negros, avellanados y relucientes
indican el sendero de la nueva esperanza,
aquella que sueña con las estrellas y la luna
mientras mi melancolía se columpia
en los vaivenes que cada noche
me ofrece, amor mío, tu cuna
En un año la nana nostálgica
se transforma en una melodía celestial
En un año, mi vida, se ama y se sufre
y se siente la vida de una manera tan diferente
En un año,
el viento cubre de besos tu aureo cabello
En un año,
uno trepa hasta el cielo si el cielo le prometen
y lo dejan con la miel en los labios
En un año, mi pequeño,
se cumplen profecías
y se falta a las promesas perdidas
creyéndose uno ser un dios
porque tan solo escribe poesía
En un año,
la cuerda floja se rompe
la madera se astilla
la soledad se vuelve una íntima amiga
Y el corazón puede volverse loco
dejando tu alma aislada
sobre un silencio de ciénagas y notas musicales
que nadie escucha ni entiende
En un año, mi príncipe,
el sol te descubre su lado más bello
y deja paso a un futuro
de sueños y contratiempos
donde la buena nueva,
por qué no, puede algún día correspondernos
En un año,
se aprende que sufrir es de valientes
y que tropezar a cada rato y levantarse
puede llegar a ser una obra de arte
Hoy hace un año, vida mía,
Hoy como tantos otros días
duermes conmigo y al oído te cuento,
mientras los dos soñamos,
de donde provienen tus instintos
Hoy te abrazo y me estremezco
Hoy te sueño
y al abrir los ojos te tengo
Hoy te beso
y mis labios emiten fuego
Hoy añoro la vida de un amor perdido
y sin embargo te amo
por encima de mundos existentes y paralelos
Hoy, Izan guapo, te quiero
por lo que perdí y por lo que gané
Hoy te amo y te lo escribo
para que te llegue
a través de esa conexión mágica
que tan solo tú, mi vida, y yo sabemos
En un año,
se ama, se sufre
se gana, se pierde,
se sueña, se aprende
En un año, amor mío,
uno puede aceptar
En un año la nana nostálgica
se transforma en una melodía celestial
En un año, mi vida, se ama y se sufre
y se siente la vida de una manera tan diferente
En un año,
el viento cubre de besos tu aureo cabello
En un año,
uno trepa hasta el cielo si el cielo le prometen
y lo dejan con la miel en los labios
En un año, mi pequeño,
se cumplen profecías
y se falta a las promesas perdidas
creyéndose uno ser un dios
porque tan solo escribe poesía
En un año,
la cuerda floja se rompe
la madera se astilla
la soledad se vuelve una íntima amiga
Y el corazón puede volverse loco
dejando tu alma aislada
sobre un silencio de ciénagas y notas musicales
que nadie escucha ni entiende
En un año, mi príncipe,
el sol te descubre su lado más bello
y deja paso a un futuro
de sueños y contratiempos
donde la buena nueva,
por qué no, puede algún día correspondernos
En un año,
se aprende que sufrir es de valientes
y que tropezar a cada rato y levantarse
puede llegar a ser una obra de arte
Hoy hace un año, vida mía,
Hoy como tantos otros días
duermes conmigo y al oído te cuento,
mientras los dos soñamos,
de donde provienen tus instintos
Hoy te abrazo y me estremezco
Hoy te sueño
y al abrir los ojos te tengo
Hoy te beso
y mis labios emiten fuego
Hoy añoro la vida de un amor perdido
y sin embargo te amo
por encima de mundos existentes y paralelos
Hoy, Izan guapo, te quiero
por lo que perdí y por lo que gané
Hoy te amo y te lo escribo
para que te llegue
a través de esa conexión mágica
que tan solo tú, mi vida, y yo sabemos
En un año,
se ama, se sufre
se gana, se pierde,
se sueña, se aprende
En un año, amor mío,
uno puede aceptar
y atrás dejar el peor de los daños
siempre que al mirarte a los ojos
me permitan gritarte, mi héroe:
siempre que al mirarte a los ojos
me permitan gritarte, mi héroe:
¡Feliz cumpleaños!