En alguna conversación pasada entre los dos protagonistas, ella, la mujer, preguntó algo al poeta. Una pregunta sencilla, una frase corta de solamente cuatro palabras:
¿Qué es la poesía?
En la carta, él, se esfuerza por relatar cómo tartamudeó al responder, ofreciendo primero una respuesta esquiva, repleta ésta, de puntos suspensivos y algún que otro signo de admiración extraviado.
Tuvo que pasar algún tiempo para poder defender aquella segunda respuesta, alejada de la primera titubeante, y con mucho más compromiso. Esa segunda respuesta fue:
“La poesía eres tú”
Ella entonces respondió que no estaba de acuerdo con aquella respuesta. Le pareció algo precioso, emotivo y maravilloso escuchar aquellas palabras de los labios del poeta, pero pensó que no estaba respondiendo al sentido conceptual de lo que ella quería oír. No quería que le engalanara los oídos ni que la adulara con piropos o versos bonitos. Quería simplemente una respuesta.
“Quiero saber que es la poesía
Que significa para ti
Quiero pensar su significado
como tú
Quiero vivirla como tú
Quiero amarla como tú
Quiero entrar en ese mundo
Quiero que se abran las puertas
de ese otro reino
donde a nadie dejas entrar
Quiero ver el color de tus alas
quiero poder acariciar tu alma
quiero entenderte, soñarte, vivirte
y amarte tal y como eres”
A estas últimas estrofas me refiero cuando estoy haciendo referencia a esta genial carta donde un poeta, Bécquer, define el concepto de poesía de una manera sencilla y preciosa.
Aunque creo que lo importante de todo esto, no es el texto del poeta intentando definir la panacea, sino el punto de inflexión que se plantea cuando ella al querer saber como vive, como sueña y como ama un poeta transgrede el espacio vital que muy pocas veces, por no decir nunca se permite.
Una definición siempre será una frase escrita con más o menos palabras, ya sea en un libro, en un cuaderno, en una web o en una servilleta de papel, donde está siendo escrito este texto que tengo entre los dedos de una de mis manos. Sin embargo lo que ella plantea al poeta es mucho más profundo y menos tangible:
-“Quiero pensar y conocer como tú para poder entenderte y llegar del todo a amarte. Pues de otra forma no creo que seas capaz de dejarme.”
Y esa es la realidad de todo lo que intento escribir en esta reducida introducción. Jamás nadie que piense o sienta como un poeta podrá ni tan siquiera llegar a imaginarse lo que se siente cuando uno se sienta ante las teclas de un ordenador, o se sitúa ante un papel en blanco, ya sea de un cuaderno o de un libro. Jamás nadie que no ame este mundo podrá sentir lo que se siente cuando uno escribe un poema. Las estrofas son como agua caída del cielo. Un verso es como una gota de agua en una garganta sedienta. La poesía es mucho más que una ciencia, no me cabe la menor duda. A mí al menos me ayudó a descubrir un mundo diferente. A mí me ayuda a ser yo.
La poesía
¿qué es la poesía?
Yo definiré
lo que para mí es la poesía
La poesía es
la psicología de las palabras
la filosofía de una vida
repleta de trabas
Una medicina contemplativa
La terapia de los corazones
más imposibles
La inocencia del beso más perverso
que se sonroja al oírte
La poesía es
la libertad de poder sentirse así
cuando nadie te dice
como debes sentirte
La poesía es
la esperanza de un mañana
tan feliz como el mejor hoy
del momento más dichoso
La poesía es un reflejo
un pacto contigo mismo
una noche que dure
una vida entera
La poesía es
el colmo del romanticismo
más proscrito
La poesía
es una misericordia,
un tú a tú,
un vivir, un nacer, un morir
un minuto del tiempo
más eterno del firmamento
La poesía es
un héroe que se refugia
tras su espada,
un témpano de hielo
que nunca pierde su frío
La poesía es
un caminito de rosas
que te conduce al paraíso,
la compasión de las páginas en blanco
La poesía es
el mar, la calma
el tiempo, un lienzo
el miedo, el sosiego
La poesía es
la boca, la letra y la palabra
un rincón, la esquina
el pétalo, la espina
y por supuesto la rosa
La poesía es la cenicienta
La cruel disciplina de una ciencia
El manantial de horas muertas
El sustento de muchos
que nunca tuvieron
donde caerse muertos
La eterna enamorada
La amante de un golpe bajo
El alivio de un tormento
El llanto de una palabra
La poesía es
algo más que una figura literaria
La profundidad de una medicina
que te ayuda
y además de sanarte te salva
La poesía es el veneno
de un día de invierno
La droga
de una madrugada bien entrada
El día, la noche,
la tarde, la mañana
el norte, el sur y el sueño
la libertad de poder sentirse así
cuando nadie te dice
como debes sentirte
La poesía es
la esperanza de un mañana
tan feliz como el mejor hoy
del momento más dichoso
La poesía es un reflejo
un pacto contigo mismo
una noche que dure
una vida entera
La poesía es
el colmo del romanticismo
más proscrito
La poesía
es una misericordia,
un tú a tú,
un vivir, un nacer, un morir
un minuto del tiempo
más eterno del firmamento
La poesía es
un héroe que se refugia
tras su espada,
un témpano de hielo
que nunca pierde su frío
La poesía es
un caminito de rosas
que te conduce al paraíso,
la compasión de las páginas en blanco
La poesía es
el mar, la calma
el tiempo, un lienzo
el miedo, el sosiego
La poesía es
la boca, la letra y la palabra
un rincón, la esquina
el pétalo, la espina
y por supuesto la rosa
La poesía es la cenicienta
La cruel disciplina de una ciencia
El manantial de horas muertas
El sustento de muchos
que nunca tuvieron
donde caerse muertos
La eterna enamorada
La amante de un golpe bajo
El alivio de un tormento
El llanto de una palabra
La poesía es
algo más que una figura literaria
La profundidad de una medicina
que te ayuda
y además de sanarte te salva
La poesía es el veneno
de un día de invierno
La droga
de una madrugada bien entrada
El día, la noche,
la tarde, la mañana
el norte, el sur y el sueño
Él lo dijo, "La Poesía eres tú"