John Keats decía:
"Ojalá pudiese hallar
una palabra más bella
que la propia palabra bella"
Sueña amor con la primavera
Sueña conmigo sumergido en ella
Sueña con la luna llena
¡Sueña, sueña, sueña!
No existe madrugada más bella
ni ciencia más cierta
de que no existen paraísos más bellos
que aquellos que nos deparan las sorpresas
Todo se transforma dependiendo
de cuales sean los ojos
con los que el viento nos observa
Pues no hay mirada más bella
que la mirada
con la que nos acarician
los ojos de la primavera
Los murmullos de las musas,
puede que para ti
solamente sean ideas
Ideas y pérdidas de tiempo
Solamente ideas, pero amor:
¡Qué ideas!
¡Que me aspen si las pierdo!
Sin embargo,
quien me lo niega,
siempre fué más poético
hacer de una caricia un verso
Y de un amor imposible, un tatuaje,
grabado a fuego y sangre
allá donde el alma
se desprende de cualquier equipaje
¡Bella!
Quizá Keats razón tuviera
quizá no exista
una sola palabra como ella
Y si existe, la imagino:
¡Altiva como la espada de un reino
astuta como el hambre
y ardiente como los besos de una amante!
Si no existís, ojalá lo hiciérais
y si lo hacéis,
esconded presto, vuestro secreto
como si en ello, la vida se os fuera
Sueña, amor,
sueña con el fulgor de una noche
y recuerda una sola,
en la que mientras nos faltaba el amor,
una palabra, una sola, nos observaba
callada y expectante, sin decir nada
"Ojalá pudiese hallar
una palabra más bella
que la propia palabra bella, y que a su vez,
y con solo nombrarla la definiera"
¡Bella!
Quizá Keats tuviera razón
y al final los versos
y esa palabra con alma de proscrita
sean tan solo una ilusión
¡Bella!
Quizá Keats tuviera razón
...
